Almíbar de vainilla

Almíbar de vainilla
Este almíbar es lo más fácil que te puedas imaginar y se tarda nada y menos en hacer. Complementa muy bien casi cualquier bizcocho  y tiene una super ventaja. Si lo guardas en un bote de cristal justo cuando lo sacas del fuego y lo cierra con una tapa de rosca, puedes guardarlo en la nevera y te dura muchisimo.
Así que si te gusta y lo vas a usas amenudo, puedes hacer varias raciones  al mismo tiempo y guardar lo que no uses.








Ingredientes: 

250 ml de agua
2 cucharadas de estracto de vainilla
75 grs de azúcar. 

Preparación: 

Ponemos agua a hervir en un cazo, mejor si es agua mineral, y añadimos el azúcar poco a poco sin dejar de mezclar con unas varillas para que se disuelva. Cuando rompa a hervir añadimos la vainilla y dejamos hervir 2 minutos más removiendo.

 

Tarta de Guinness, chocolate y fresas

Tarta de Guinness, chocolate y fresas
¡Por fin ha llegado el verano! Y ha venido con ganas.
Aunque este año se ha resisrido un poco, por fin tenemos solecito, playa, piscina, terracitas... y los más afortunados  ¡Vacaciones!
A nosotros todavía no nos toca, así que entre chapuzones en la piscina, castillos de arena en el parque y partidillos de futbol he preparado esta receta.
Como en otras muchas ocasiones me he basado en una de las recetas de Alma Obregón y le he dado mi toque...
Espero que os guste, en casa no ha durado nada...



Ingredientes:




Para el bizcocho:
 
200 ml de cerveza Guinnes
200 grs de mantequilla
75 grs de cacao en polvo
300 grs de azúcar
2 huevos
1 cucharadita de estracto de vainilla
100 ml de leche
1 cucharada de zuo de limón
1 sobre de levadura de repostería
100 grs de fresas


Para la crema:

250 grs de queso mascarpone
400 ml de nata para montar
75 grs de azúcar
Cacao para decorar
6 fresas para decorar

Preparación:

Precalentamos el horno a 180º. 
Ponemos la nata en el congelador mientras hacemos el bizcocho.
Tamizamos la harina y el cacao y reservamos.  
Cortamos las fresas en trocitos pequeños y reservamos.
En un vaso ponemos la leche con el zumo de limón unos 10 minutos, hasta que empieza a cuajar.
Mientras, en un cazo calentamos la cerveza con la mantequiila hasta que se derrita. 
Reiramos del fuego y vamos añadiendo el azúcar y el cacao, mezclando hasta que se disuelvan.   
Poco a poco vamos añadiendo la harina y la levadura sin dejar de remover para que no se formen grumos.
Agregamos la leche con el limón y la vainilla y mezclamos. A continuación añadimos las fresas y el jugo que han soltado.
Mezclamos hasta tener una crema homogénea.
Untamos con aceite un molde y lo enharinamos. Horneamos unos 40 minutos.
Mientras se hornea, preparmos la cream.
En un bol ponemos la nata y empezamos a batir, al estar muy fría sube muy rápido. Vamos añadiendo poco el azúcar son dejar de batir.
Cuando esté montada añadimos el queso mascarpone y volvemos a batir para que recupere la consistencia que queramos. Guardamos en el frigorífico hasta que la vayamos a usar
Cuando el bizcocho está listo lo sacamos y dejamos reposasr 5 minutos. Con ayuda de un cortador o de un cuchillo del pan hacemos dos capas.
Colocamos la parte inferior sobre el plato de servir y la cubrimos con una capa de  crema. Tapamos con la tapa del bizcocho y de nuevo cubrimos con la crema, con cuidado de cubrir también los laterales. Por último cortamos las 6 fresas en láminas y decoramos alrededor de la tarta y con ayuda de un colador espolvoreamos la superficie con cacao.

Nota: Esta es la segunda vez que hago esta tarta y en esta ocasión no he emborrachado el bizcocho, porque me gusta el contraste de textura, el bizcocho es más bien duro, tipo brownie y con la crema tan suave se complementa genial, pero tambie´n queda fenomenal si lo emborrachais con almíbar de vainilla.